Charla con mujeres

El 8 de Marzo, día de la mujer, hubo una charla con cuatro mujeres mayores muy diferentes, que se ofrecieron voluntarias a la propuesta del instituto, de contarnos como fue su infancia y adolescencia en un siglo de machismo, violencia, discriminación, desigualdad, etc.

Al principio, les hicieron unas preguntas en general, sobre sus vidas en la actualidad, en comparación con su pasado, para ver las diferentes respuestas que nos podían dar, según lo que habían vivido cada una y su perspectiva. En la mayoría de las respuestas, la mujer estaba desvalorada como persona, y no se les daban las mismas oportunidades o esperanzas de un futuro estable al igual que a un hombre.

Todas tenían una historia sobre su vida muy diferente y especial. Una de ellas quería continuar sus estudios, pero no pudo porque tenía que cuidar de sus hermanos pequeños, ocuparse de la casa de sus padres y trabajar para ganar dinero, que después tenía que darle a sus padres para ayudarles con los gastos. Además de hacer todo lo anterior, tenía que hacer las tareas de su hermano mayor, porque como su propia madre decía  "eso él no sabe hacerlo". La mujer se emocionaba al contarnos su historia, porque ya no solo es que trabajase demasiado, sino que cuando quería salir, no la dejaban, nada más que un domingo al mes. Además, aunque ya era cosa del pasado, estaba muy reciente en sus recuerdos.

Todo lo que vivió durante años, debido a desigualdad que había entre ambos sexos, no continuó, pero tampoco dejó de existir. Pudo rehacer su vida, continuando sus estudios, pagando su propia casa y teniendo una familia. Además nos contó que su hermano mayor, "quien no sabía hacerlo", vivía ahora en su casa con su familia, y era él quien limpiaba, hacía la comida... Porque antes, no es que no supiera hacerlo, sino que no se le dejaba hacerlo.

Otra mujer nos contó que a diferencia de la anterior, ella no quería estudiar y quería dedicarse a trabajar en el campo, pero le decían que eso "era cosa de hombres", que se iba hacer daño, y no iba a ser capaz de trabajar al mismo ritmo que ellos.

No tuvimos mucho tiempo, pero estuvo muy interesante conocer su historia. Creo que esto hizo cambiar el pensamiento de algunas personas hacia las mujeres, y todo lo que han luchado durante décadas para conseguir una IGUALDAD absoluta.

 Cristina Ortega